Definitivamente una preocupación constante de los padres. Seguramente una de las causas más frecuentes por las que los padres llevan a su hijo al médico. Sin dudar, una de las causas más frecuentes por las que se sobremedica a un paciente pediátrico.

Niño

Mocoso

Hay varias razones por las que un paciente pediátrico es, lo que mucha gente llama,  un “ niño mocoso “.  Además de padecer rinorrea o flujo nasal constante o intermitente, generalmente éste problema se asocia con otros síntomas como obstrucción nasal, voz nasal entre otros síntomas. Aunado a esté problema está la inhabilidad del niño para sacudirse la nariz cómo lo haría un adulto.,  esto se manifiesta con un flujo nasal constante hacia fuera de las fosas nasales que incomoda al niño pero que además preocupa a sus padres.

 

Entre las causas más frecuentes que provocan éste molesto síntomas se encuentran:

  1. Hipertrofia de adenoides

  2. Hipertrofia de cornetes

  3. Desviación del septum nasal ( raro)

  4. Rinitis alérgica

  5. Infecciones virales y bacterianas ( no incluyo sinusitis)

  6. Trastornos genéticos (raro) como fibrosis quística

  7. Reflujo

  8. Cuerpos extraños, atresia de coanas (raro)

El tratamiento del problema debe ser enfocado al origen del mismo por lo que es importante que el paciente sea revisado por un médico con experiencia en estos temas. Cabe mencionar  que la sinusitis no es un problema si no hasta la adolescencia cuando se desarrollan por completo los senos paranasales. Podemos considerar un probable trastorno infeccioso  a nivel de senos paranasales a partir de los 7 años de edad  aproximadamente.

En el caso de hipertrofia de adenoides, el problema se podrá atender mediante cirugía mientras el paciente tenga la edad adecuada. En ocasiones, una terapia con corticoesteroides nasales puede ser de mucha ayuda.  En el caso del paciente con rinitis alérgica se utilizan también éste tipo de sprays nasales así como antihistamínicos.

Cuando el paciente está cursando con un proceso infeccioso en nariz es importante recordar que en la mayoría de los casos se estará tratado de un problema de tipo viral en el que no necesitaremos antibióticos para su manejo inicial. El manejo se hará mediante el uso de medicamentos que disminuyen la producción de moco, descongestivos y lavados nasales.

 

Las demás causas de este problema se atenderán una vez realizado un buen escrutinio de la historia del paciente y una revisión minuciosa.

Ahora, independientemente del origen del problema en manejo adecuado  del flujo nasal mejorará la calidad de vida del paciente pediátrico. Irrigaciones nasales con solución salina seguido de aspiración nasal es una forma práctica de aliviar los síntomas.  Se pueden realizar 4 o mas irrigaciones-aspiraciones al día dependiendo del caso. Yo no recomiendo las perillas ya que la punta de la misma puede lastimas la mucosa nasal. Se pueden buscar en internet diferentes tipos de aspiradores nasales, eléctricos o mecánicos,  que son gentiles con la mucosa nasal.

 

 

¿Cuáles son unas claves para determinar que está pasando con tu hijo?

  1. Todo el año tiene los síntomas y al parecer no esta relacionado ni con una enfermedad y el problema no es estacional.

En éstos casos una cause muy frecuente sería la hipertrofia de adenoides en dónde un tratamiento con esteroides nasales por mínimo 3 meses pudiera ayudar. Otra opción sería la cirugía aunque depende de la edad del niño y de otros factores importantes que uno debe determinar previo a su programación.

   2. Los síntomas aparecer principalmente con fiebre y se acompañan de moco purulento.

En estos casos la causa más común sería una infección viral con una sobre infección bacteriana posterior. En estos casos un ciclo de antibióticos sería de mucha ayuda. En los casos puramente virales el tratamiento es de sostén, irrigaciones, aspiración de secreciones y medicamentos para aminorar las molestias. Existen otros causas genéticas que afortunadamente son mas raras pero que siempre debemos tomar en cuenta como los trastornos de dismotilidad ciliar.

   3. Los síntomas aparecen en ciertas épocas del año y no se acompañan de fiebre u otros síntomas generales. La principal causa sería una rinitis alérgica en dónde se realizaría una evaluación completa y posteriormente se tendrían que dar principalmente  antihistamínicos, esteroides nasales y ya en casos de difícil control inmunoterapia.